El juego

Me encantaban las transparencias. Ella lo sabía —conocía casi todos mis gustos—, así que decidió ponerse la blusa estampada, suelta, ligera, vaporosa… un aldabonazo para mis sentidos, un regalo para mis ojos.  Tomábamos una copa en el Billy Jazz Club, en nuestro reservado preferido. La voz de Diana Kroll nos envolvía. Mirándonos fijamente, jugábamos con … Continúa leyendo El juego