Casualidad salvadora

Crucé el umbral de aquel templo culinario y enseguida me percaté de que me había equivocado. Era jueves, 25, y a esas alturas de mes tanto mi bolsillo como mi tarjeta de crédito estaban secos. No tuve tiempo de reaccionar. Una joven recepcionista, de hermosos ojos azules, me daba la bienvenida al tiempo que me … Continúa leyendo Casualidad salvadora