Con los ojos cerrados

Paseaba por la arteria principal de mi ciudad, disfrutando del tibio sol mañanero, cuando vino a mi memoria el siguiente fragmento de Llueve, de mi admirado Carlos Bribián: «Procuraba siempre tomar asiento junto a una ventanilla e iba contemplando el paisaje como si esperase de él una sorpresa diaria en cualquier momento del trayecto; se conocía … Continúa leyendo Con los ojos cerrados