Esas pequeñas cosas

La ciudad provinciana en la que resido, ofrecía esta mañana el aspecto habitual de un día del otoño recién estrenado, con las calles semidesiertas, transitadas únicamente por trasnochadores con cara de resaca, barrenderos y algún que otro paseante que desafiando al frescor matutino (eran poco más de las ocho) disfrutaba de los tímidos rayos de … Continúa leyendo Esas pequeñas cosas