El juego

Me encantaban las transparencias. Ella lo sabía —conocía casi todos mis gustos—, así que decidió ponerse la blusa estampada, suelta, ligera, vaporosa… un aldabonazo para mis sentidos, un regalo para mis ojos.  Tomábamos una copa en el Billy Jazz Club, en nuestro reservado preferido. La voz de Diana Kroll nos envolvía. Mirándonos fijamente, jugábamos con … Continúa leyendo El juego

Con los ojos cerrados

Paseaba por la arteria principal de mi ciudad, disfrutando del tibio sol mañanero, cuando vino a mi memoria el siguiente fragmento de Llueve, de mi admirado Carlos Bribián: «Procuraba siempre tomar asiento junto a una ventanilla e iba contemplando el paisaje como si esperase de él una sorpresa diaria en cualquier momento del trayecto; se conocía … Continúa leyendo Con los ojos cerrados

Ella

«En los pasillos del supermercado, estudio siempre los carritos de la gente, y me imagino sus desayunos, sus cenas, ciertos parecidos con mi forma de vida. Hay algunas personas que hacen una compra que realizaría exactamente yo también, una compra que suscribiría» (Momentos de inadvertida felicidad - Francesco Piccolo/Anagrama) Ayer me pareció verla en el … Continúa leyendo Ella

Campanadas

Junto a mi casa hay una iglesia, y en la iglesia un reloj que desgrana campanadas en los cuartos, en las medias y en las enteras. Parece un concierto cuando, al mediodia, desgrana doce seguidas, contundentes, machaconas, dejando eco, como las palabras de ella cada vez que nos veíamos, palabras no dichas sino expresadas con … Continúa leyendo Campanadas