Sociedad

Inquilinos del corazón (y III)

Un día cualquiera, quizá contemplando cómo el sol se oculta en el horizonte, alineas a todos los inquilinos de tu corazón y te preguntas el porqué de su pervivencia; el cómo la memoria les tenía guardados y hoy te los muestra tan vigentes como el primer día. Es entonces cuando te preguntas a qué fue debido tanto olvido de algunos y la presencia permanente de otros. Siempre hubo una fecha significativa, una efeméride, una aproximación que mantuvo vivos aquellos que el corazón y la mente quisieron y que, sin olvidar al resto, aparecen y desaparecen como el Guadiana de los sueños. Y reparas instintivamente en lo que pudo haber sido y no fue, en cómo el destino dibuja con trazo grueso el recorrido de cada cual. Y cierras los ojos, y la oscuridad te aproxima la imagen que tú quieres. Y todos los personajes que significaron algo van desfilando por la película de tu vida. Y te preguntas, también, que hubiera ocurrido de haber sido otra la decisión tomada, o si hubieras superado aquellas reticencias que te impidieron intentar realizar aquel sueño. Entonces, te das cuenta de que el tiempo ha pasado vertiginosamente a la vez que aparecen las arrugas y los cabellos plateados, y la vida te sonríe o te golpea… Y llegas a la conclusión de que sí somos portadores de múltiples afectos, y que éstos son inquilinos del corazón, y que incluso alguno tiene contrato de alquiler vitalicio.

Categorías:Sociedad

Tagged as:

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.